La palabra «diafragma» viene del griego (διάϕραγμα), que significaba «algo que divide», pero
también expresaba un concepto relacionado con las emociones y el intelecto. La respiración es parte de un concepto de simorfosis, es decir, la máxima capacidad de adaptación a múltiples cuestiones funcionales en un contexto biológico definido. El acto de respirar determina y define nuestro holobión: cómo reaccionamos y quiénes somos. El artículo revisa la estructura fascial que envuelve y forma el músculo diafragma con el objetivo de cambiar la visión de este músculo complejo: de una forma anatómica y mecanicista a una forma fractal y asíncrona. Otro paso adelante para entender el músculo del diafragma es que no sólo está cubierto, penetrado y formado por tejido conectivo, sino que el tejido contráctil en sí es un tejido fascial con la misma derivación embrionaria. Todo el músculo del diafragma es fascia.